Financiación alternativa para pymes

La realidad es la que es, y lo cierto es que son muchos y variados los factores que, en los últimos años, están dificultando enormemente el acceso al crédito a nuestras pequeñas y medianas empresas.

La crisis financiera de la última década ha generado un proceso de restructuración bancaria nunca visto en la historia del sistema financiero español, puesto que tanto la nueva regulación que afecta a las entidades financieras (Basilea III), como el aumento de la supervisión bancaria por parte de los organismos competentes, han supuesto: 1) cambios significativos en la organización de la mayoría de las entidades bancarias, y en sus estrategias, aunque de forma heterogénea; y 2) una significativa reducción y limitación en la capacidad de las pequeñas y medianas empresas para acceder al crédito bancario, así como un encarecimiento del mismo.

La excesiva dependencia del tejido industrial y empresarial -conformado básicamente por las pymes- a la financiación puramente bancaria, en este contexto de reducción vertiginosa del volumen de aportación de fondos, ha conllevado serias dificultades a este segmento de nuestra actividad económica para relanzar nuevas iniciativas, y especialmente operaciones de inversión sobre proyectos de internacionalización, muy necesarios en la actualidad en el presente contexto de creciente competencia global.

Me gustaría sugerir cinco alternativas...

Dicho esto querría apuntar que, a día de hoy, distintas agencias y administraciones nacionales, tienen en marcha numerosas medidas dirigidas a reducir la dependencia de las pymes de la financiación bancaria, y muchos nuevos canales para que éstas puedan acceder a capital, entre las que me gustaría destacar las siguientes:

  1. Real Decreto por el que las Instituciones de inversión colectiva puedan llevar a cabo operaciones de financiación directa en las empresas, destacando la posibilidad de que los denominados “Fondos de Inversión Libre” o Hedge Funds no sólo puedan conceder créditos directamente a las pymes sino, además, adquirir determinadas facturas o efectos comerciales de las mismas.
  2. Modificación del régimen jurídico de las plataformas de financiación denominada participativa o colectiva como el crowdlending, que facilita el acceso al crédito de las pymes a través de mecanismos en la Red que les ponen en conexión con inversores potenciales, obteniendo estos últimos un rendimiento dinerario por su aportación. Destaca, en la nueva regulación de estos nuevos establecimientos, la supervisión de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) como garante del cumplimiento de la normativa de dichas plataformas, dando mayor seguridad a las operaciones de concesión de préstamos de inversores a las empresas.
  3. Otras cómo el Mercado Alternativo de Renta Fija, (MARF) o la reforma de las denominadas Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), incluso el régimen jurídico de los establecimientos financieros de crédito (sociedades de factoring, leasing, renting, de financiación, etc.).
  4. El desarrollo de asociaciones de Business Angels y plataformas en las que poder acceder de manera directa al este perfil de inversores.
  5. La sociedad ENISA, con su compromiso de apoyo financiero a aquellas pequeñas y medianas empresas, que deseen impulsar proyectos de crecimiento o proyectos de emprendimiento innovador.